Los derechos de un niño (para que no tenga que aguantar comentarios inoportunos)

los derechos de un niño

En este post vamos a reivindicar los derechos de un niño para que no tenga que soportar comentarios desagradables e inoportunos de gente entrometida.

Cuando nos convertimos en madres y en padres tenemos que aguantar los comentarios inoportunos de gente que ni le va ni le viene lo que hagamos con nuestras vidas. Cuando nuestro bebé cumple un año y en adelante, los comentarios van dirigidos a nuestros hijos. Los pobres tienen que aguantar una serie de barbaridades de gente que, muchas veces, ni siquiera conocen. Muchos sienten vergüenza y como son pequeños no tienen habilidad para contestar.

Aquí van algunos que son estándar:

“¡Con lo mayor que eres y aún tomas teta!”.

“¡Deja de chuparte el dedo que pareces un bebé!” (Muchas veces con palmadita en la mano incluida).

“¡No llores que estás muy feo!”.

“¡Con lo mayor que eres no te da vergüenza ir en brazos de tu madre!”.

“Y tu qué, ¿no vas a la guardería?”.

“¡No te comas los mocos que eso es de cochinos!”.

“¿Aún llevas pañal con lo mayor que eres?”.

“¡Si no te lo comes todo no crecerás!”.

“¡Anda, levántate del suelo que mira cómo te estás poniendo!”.

Pues siguiendo el orden de los comentarios citados, ahí va un listado de los derechos que tiene un niño sin que se le tenga que recriminar nada:

1. Derecho a tomar teta hasta que él y su madre quieran:

Porque lo dice la OMS (Organización Mundial de la Salud), Unicef, el Comité de Lactancia de la AEP (Asociación Española de Pediatría)… Pero, sobre todo, porque a ese niño y a su madre les da la gana.

2. Derecho a chuparse el dedo o los dedos:

Los bebés desarrollan el reflejo de succión desde que están en el útero. Este reflejo les asegura la alimentación cuando nacen. Más adelante, esa necesidad de succionar se relaciona con las emociones y recurren a ello para sentirse seguros o calmados.

Se considera normal que un niño se chupe el dedo hasta que cumple 4 o 5 años, ya que hasta esta edad no afecta a los dientes. Aunque, normalmente, los niños dejan de chuparse los dedos sobre los 2 o 3 años.

En el blog de Familias en Ruta publicaron este post que me pareció muy interesante.

3. Derecho a a llorar cuando y cuanto quiera:

El llanto es la forma de expresarse de los bebés durante los primeros años de vida. No tienen otra forma de comunicación con los adultos y con el llanto muestran su malestar y su frustración. Ese llanto tiende a disminuir cuando empiezan a hablar y a poder comunicarse. Así que respetemos su derecho a llorar cuando quieran y cuanto quieran, siempre que estén acompañados, claro.

4. Derecho a que su madre y su padre lo cojan en brazos:

Cuando un niño va en su carrito nadie le dice nada, pero en cuanto vaya en brazos de su padre o de su madre ya se expone a comentarios inoportunos.

Y digo yo, ¿no es mejor que un niño esté en contacto con las personas con las que se siente arropado, a estar sentado en un carrito, solo y viendo culos y piernas que es lo único que queda a su altura?

Además, el que aguanta el peso es el padre o la madre, así que a los demás no tiene porque afectarles.

5. Derecho a no ir a la guardería:

Pues eso, que las guarderías están para cubrir un hueco no resuelto en la “conciliación familiar”. Y los niños que tienen la suerte de tener a un progenitor o un familiar que pueda estar con él durante el día, pues pueden evitar ir a una guardería. Y por ello no son ni menos listos, ni menos sociables, ni menos espabilados, ni menos nada. Si acaso sí que caerán menos enfermos.

6. Derecho a comerse todos los mocos que quiera:

¿Nunca os habéis preguntado por qué todos los niños se hurgan la nariz y se comen los mocos? Es un instinto primario que no copian de los adultos y si lo hacen debe de ser por algo.

Bueno, pues es porque comerse los mocos refuerza el sistema inmunológico. Así que no les ridiculicemos por ello, porque no hacen nada malo.

7. Derecho a llevar pañal hasta que esté preparado y decida quitárselo:

Somos los adultos los que ponemos el pañal al bebé y luego la sociedad nos mete prisa para que se lo quitemos cuanto antes mejor.

Ya que los niños no deciden llevar pañal, dejémosles que sean ellos los que decidan cuando quitárselo porque se sienten preparados y seguros para controlar los esfínteres.

No es verdad que un niño no pueda empezar el colegio si lleva pañal. Lo que ocurre es que el profesorado no está obligado a cambiar pañales y si se hacen pipí o caca llamarán a los padres para que vayan a cambiarles el pañal. Pero lo mismo ocurre cuando se hacen pipí o caca encima.

8. Derecho a comer lo que quiera y cuanto quiera:

No es verdad que un niño no vaya a crecer porque no se come todo lo del plato. Los niños no son tontos y saben responder perfectamente a su llamada de hambre. Si tienen hambre comerán y si no, pues no lo harán. Cuando estén saciados dejarán de comer. Cuando no les guste algo no lo comerán y cuando les guste sí lo harán.

Es así de simple.

9. Derecho a ensuciarse:

Son niños y les encanta jugar. Y si se ensucian la ropa, pues luego se lava. Y si se ensucian el cuerpo, pues luego se bañan.

Soy de las que opinan que el grado de suciedad de un niño es equiparable al grado de diversión del momento.

Nunca he visto a un niño que se quede sucio de por vida. Así que dejemos que se diviertan.


¿Se te ocurre algún derecho más? Nos vemos en los comentarios.

 

7 Comments

  1. Toda la razón, Vanessa! A mí se me ocurre otro: derecho a no dar bedos por obligación y si no les apetece. Este es un tema que siempre me ha dado mucha rabia y con mi hijo, al final siempre tenía que tenía que intervenir yo porque acababan con chantajes emocionales e incluso con coacciones

    • Eva, el derecho a no dar besos se me ha pasado ponerlo, pero me parece muy importante. Gracias por la aportación.

    • ¡Y a tener rabietas! El pataleo igual que el llanto, es una forma que tiene el niño de expresar sus emociones. Un abrazo.

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